Vuelta al cole. Llora, come y duerme mal. Cómo ayudarle?

BEBE_LUNESVamos a suponer que nuestro hijo pequeño, está escolarizado desde hace un mes. Ha llorado unos días, por las mañanas dice que no quiere ir, pero en el cole os dicen que está bien y os quedáis más tranquilos. Aparentemente es una evolución normal. En unas semanas se supondría que le empezaría a gustar ir al cole.

Sin embargo, empezáis a notar que duerme o come peor. ¿Tiene algo que ver? Seguramente. ¿Qué ocurre?

Los niños posiblemente estén bien en el grupo, pero se empiezan a dar cuenta que eso es TODOS los días, que hay que madrugar, separarse de papá y mamá, no tener sus juguetes y sobre todo tener que compartir y protegerse y defenderse, es decir, socializarse. Esto no es tan fácil cuando uno es nuevo en el cole y necesitan su tiempo. Ocurre también que los niños no os pueden explicar con palabras, que aunque las profes son amables y cariñosas, esto de estar con otros niños no es tan divertido como nosotros les decíamos. Por lo menos, por ahora. Así que nos lo cuenta de la única manera que pueden comiendo menos o peor, durmiendo peor, haciéndose pis o estando más irascibles. ¿Para qué? Para que estemos más atentos y les hagamos un poquito de más caso porque están un poquito tristes.

Pensemos, en nosotros, cuando comemos fuera intentamos que sea con gente con la que estamos a gusto, la comida es un momento de comunicación, de relación socioafectiva. Y la comida, en casa es un momento para compartir lo bueno y lo malo.

Bien pues esto es lo que les pasa.

¿Qué hacer?

Estad atentos, escucharles, mimarles, no forzarles esos días, prepararles comidas que les gusten y no empeñaros en que os obedezca o que se coma todo. No es el momento de educar, solo empeorarán las cosas, es el momento de calmarle, momento de estar a la escucha de lo que les pasa y momento de comprendedle y transmitidle, que aunque le cueste un poquito, será bueno para él. Que le vais ayudar a que se sienta poquito a poco mejor. Pensad en vosotros y en qué os gustaría que hiciesen con vosotros si os sentís mal durante una adaptación a un trabajo nuevo.

Es muy importante que procuréis estar alguno de los padres para despertar a los niños, desayunar con ellos, estar con ellos en la hora de la cena y acostarles. Son momentos muy importantes para los niños que necesitan compartir con sus padres.

Con el tiempo, vuestro cariño y el poder hablar cada día de lo que ha podido pasar en el cole de lo que no les gusta pero también de lo que van descubriendo cada día y les va gustando, irán adaptándose y todo volverá poco a poco a la normalidad.