Mi hijo de un año me PEGA!!!???

650_1200Mi hijo de un año ME PEGA!!!

A veces nos encontramos con bebés de un año o mayores que pegan a su madre o a su padre, cuando normalmente no consiguen lo que quieren u otras veces, dicen los padres, me pega sin más, porque si.

Vamos a tratar de entender por qué y cómo se puede resolver.

Alrededor de los 9 meses, el bebé tiene mucha capacidad para explorar, y va descubriendo poco a poco el efecto que sus gestos produce en el “otro”, es decir, en mamá o papá. Es una etapa que imitan mucho y prueban,  observando el efecto que tiene en sus padres, positivo o negativo para ellos. Somos nosotros los que le vamos diciendo con nuestra aprobación o desaprobación si eso les compensa hacerlo o no.

Un ejemplo: El bebé prueba a tocarnos la cara y en esa exploración nos acaricia, nos mete un dedo en el ojo (explorando), nos aprieta la nariz, nos tira del pelo, o nos da un beso. Está claro que con esa edad no nos hace daño y que todo lo hace explorando. Sin embargo, es MUY IMPORTANTE que nosotros vayamos diferenciando y expresemos al bebé aquellos contactos que nos gustan y aquellos que NO nos gustan. Cuando le expresamos con una cara alegre y fomentamos la caricia, el bebé sabe que eso gusta y seguirá haciéndolo y si expresamos con cara seria e ignoramos lo que hace y no se lo dejamos volver a hacer, por ejemplo, apretar la nariz, dejará de hacerlo.

Ahora bien, ocurre muchas veces, que hay padres que transmiten mensajes confusos porque a la vez que les dicen que eso no les gusta, se ríen porque es un bebé y les hace gracia que se le pueda ocurrir eso y le dejan continuar. Esta actitud crea en los bebés mucha confusión y no hace nada más que fomentar esa conducta que queremos eliminar.

Los bebés son muy consecuentes y necesitan que los mensajes sean claros: me gusta, me río y por eso,te dejo que continúes; o por el contrario, no me gusta, lo ignoro y por eso, no te vuelvo a dejar. De esta forma cuando son un poco mayores ya tienen claro lo que pueden y no pueden hacer  hacia la otra persona. Es fundamental que podamos transmitir estos mensajes a los bebés de una forma consecuente y coherente y que nosotros seamos su modelo, empezando a tratarle con respeto y amor.

JAMÁS SE DEBE DE PEGAR A UN NIÑO PARA CORREGIR LA CONDUCTA DE PEGAR. Es una actitud muy inconsecuente. Pegando solo se le demuestra que la autoridad es el que es más fuerte y puede dominar al más débil. Estos niños son los pegarán más adelante a otros niños.